
Ciencias de la Educaciòn
MODELO ACADÉMICO
INTRODUCCION

Desde finales del siglo XX, la Educación Universitaria se ha visto impactada por situaciones nuevas que exigen en el futuro inmediato, repensar su propósito y reorientar la concepción del currículo universitario, así como también los roles del estudiante, del docente universitario en el marco de una sociedad globalizada, informatizada y sometida a una crisis paradigmática que todo lo cuestiona y lo evalúa a la luz de diferentes perspectivas, a diferencia de lo que se vivía en el contexto universitario en la primera mitad del siglo XX, cuando se suponía la estabilidad y recurrencia de actividades y procesos de forma casi permanente y pronosticable.
En la actualidad, se plantea una demanda de Educación Universitaria sin precedentes, acompañada por un modelo curricular basado en el enfoque de la dinamización curricular divergente (Modelo Piramidal) en el marco de la inter, intra y multidisciplinaridad de un currículo significativo - competencias y una mayor toma de conciencia, en la cual se expresa que las universidades no están dando las respuestas esperadas a los muchos desafíos que, de diversa índole, se plantean en el campo de la investigación, docencia, extensión, gestión, formación docente – estudiante universitario, de la sociedad, de la política o de la cultura.
Para este momento, la dinámica mundial y nacional exigen que las instituciones universitarias integren en la función que deben cumplir no sólo el descubrimiento, la generación, difusión y la aplicación del conocimiento; sino también, el ofrecimiento de respuestas a las necesidades sociales de cada momento; es decir, hacer realidad la denominada pertinencia social, de manera que se satisfagan las demandas de la sociedad con calidad. En este sentido, se establece que la pertinencia de la Educación Superior en relación con el servicio a la sociedad, debe propiciar un análisis que incorpore lo inter y lo transdisciplinar, como una manera de contar con una visión más concreta y holística de esa realidad social. Morín, también comparte esa afirmación, cuando expresa que:
El pensamiento complejo, que está en la esencia de la interdisciplinariedad, mantiene una tensión permanente entre la aspiración a un saber no parcelado, no dividido, no reduccionista y el reconocimiento de lo inacabado e incompleto de todo conocimiento.



